Piano Bar

piano

Casi sin darnos cuenta hemos ido a parar al mes de Marzo y con él la temporada de bodas sale de su hibernación para lucir este 2015. Los preparativos de las bodas de este año toman aceleración y es tiempo de ultimar la ejecución de detalles con los novios. Uno de ellos recae en la ambientación sonora de la fiesta. A veces se escogen cuartetos clásicos de música, que se intercalan en la ceremonia y prosiguen en el aperitivo dando un agradable sonido ambiente a la velada. Otras veces se opta por interpretaciones vocales que despierten emociones a flor de piel entre los allegados. Algunas veces se eligen opciones más alternativas, como bandas de rock modernas que disloquen la fiesta, o un dj wedding-residente que haga atractivo su acompañamiento electrónico hasta para los más mayores.

Hoy os vamos a hablar de Piano Bar, una opción sobria y artística, con personalidad, para correr paralela a las emociones que se van deslizando en un día tan singular. Sus ideadores y ejecutores, Manuel y Alex, lo definen como Música y copas alrededor de un viejo piano transformado en un bar móvil. Un potente repertorio de swing, blues, bossa nova y…negronis, whisky sour, margaritas y gin & vodka tónic. Esto es pianobar, música y copas para eventos”.

Lo mejor es que le deis al Play y continueis leyendo mientras se cuela su esencia a lo largo de las líneas.

Los cuartetos musicales pueden parecer a veces unos invitados de piedra apartados, estando sin estar. La idea de Piano Bar es mezclarse con los invitados, ser una parte orgánica más de la celebración. La gente los ve, se les acerca, les pide bebidas y cocktails e interacciona con ellos. Quieren ser un rincón de sótano de jazz y blues arrancado a la noche, que mágicamente cobra vida en una boda como una ventana de espacio-tiempo visitable. Se encargan de la ambientación de ese aperitivo en que los invitados van y vienen algo perdidos, sin encontrar bien su sitio; o se ocupan de poner broche a la comida para posar las emociones que vuelan intensas y desordenadas por el salón.

Una opción para desplegar un espectáculo tranquilo, no trillado, que sumerja a los asistentes en la atmósfera producida por un músico que regala su toque original. A su vez solventa dos pájaros de un tiro al ocuparse de la ambientación y la coctelería, con una amplia carta de los cocktails más sibaritas y en boga.